Su Mercé Nuevo disco

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Si la vida es un viaje, yo me bajo hasta el final

Por Rubén Marín (@elrucodel74)

Honesto, de la calle, de un asfalto más real del que usualmente se evoca cuando se habla de ‘rock urbano’ con la etiqueta vacua por delante, así es el más reciente material de Su Mercé ‘Correspondencia’ (2013). La síntesis del concepto se materializa en un habitual viaje en el sistema de transporte colectivo de esta ciudad. Con la ‘Meche’ se vuelve un destino sugerido, tanto como la mirada del ‘flaco’ de Úbeda en ‘Caballo de cartón’, la de Café Tacvba en ‘El Metro’ o la del mismísimo Rockdrigo González en ‘Metro Balderas’, tres ejemplos que abrevan del submundo y de la vida paralela que lo mismo corre debajo de nuestros pies o se nos presenta en algún crucero, bajo un puente o al pie de un semáforo.

En las 10 rolas del disco se vuelve a sentir el humo, el smog, el sudor y el trajín de una ciudad como la nuestra, sintetizado como si de un viaje en ‘meteoro’ se tratara. Al escucharlo uno puede elegir el destino, pero no las incidencias. Sólo hay que treparse al tren y dejarse llevar.

Decadencia, cochambre, dolor y una renovada noción del ‘aventón’, el ‘paro’ y el ‘apañón’ van de la mano de un sonido propio, próximo, cercano y fresco, que se nota liberado de dogmas creativos -si es que alguna vez en Su Mercé los han tenido- y que ha dejado pasar el convoy para esperar al siguiente y aventurarse a probar una experiencia con un lineup corregido y aumentado.

El viaje se reinventa con arreglos nuevos en una producción sin demasiados artificios y no por eso menos nutritiva y efectista. El convoy hace paradas en estaciones ya conocidas pero repobladas con mayores experiencias en una especie de transborde entre dos líneas distintas con derroteros opuestos pero que se cruzan vitalmente en algún punto.

Su Mercé hace de vagonero, toqueteador insaciable, voyeur y ambulante en un viaje hacia una nueva terminal, con salidas múltiples y finales alternativos. ¡Pásenle a la línea de la soledad, trépense, pero antes de entrar, dejen salir, permitan el libre cierre de puertas y cuiden a sus reinitas!

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