Los Dioses de la Guitarra

Por: Cavalier L’Enfant

 En la década de los sesenta, en pleno desenfreno pop, las voces eran lo más importante en la música. Cierto es que durante los conciertos, las alternativas mas frecuentes eran los solos de baterías, por su espectacularidad, los teclados, e incluso de algunos bajistas. Sin embargo la guitarra seguía siendo el elemento solista por excelencia, pero no reflejaba una preponderancia como lo es hoy en día, con grandes leyendas que, al paso de los años, han entronizado a la guitarra no solo como espectáculo, sino como elemento de culto, como factor de relieve en su fase más creativa.

 Dos Carreras

    Dentro de ese culto que ha significado la guitarra en el rock, existen dos elementos, dos estrellas, dos éxitos abrumadores y dos carreras muy diferentes que enmarcan unos de los períodos mas importante de la música: Eric Clapton y Jimi Hendrix. Con la aparición de Cream, como uno de los primeros supergrupos, la música adquiriría mayor peso que la voz, debido al carisma y habilidad de sus tres genios, Ginger Baker, Jack Bruce y por supuesto, Eric Clapton. Hendrix, por sus parte, significa esa encrucijada donde se fundieron la música y el espectáculo, porque el público iba a ver la excitación que generaba un músico que sacaba las notas de las entrañas mismas del infierno. Era un alud de energía sin límites, la mano izquierda del diablo, la que literalmente quemaba su guitarra porque la satisfacción que le producía mirarla arder sobre el escenario. Sin poder frenar su espiral demoníaca, al morir, Hendrix se convirtió en mártir; Clapton, en leyenda, y ambos en Dioses de la guitarra.

Otros Héroes

   Pero no han sido los únicos. Muchos otros grandes han dejado una huella indeleble e indisoluble en las historias tejidas desde tiempos inmemorables del rock. Grandes estrellas del rhythm & blues negros fueron los maestros de esta generación de los años 60, y de ellos se nutrieron otras leyendas que también aportaron técnica y calidad. Seguramente recordarán a figuras de la talla de Mike Bloomfield, pionero del blues blanco en los Estados Unidos (les recomiendo escuchar “Super session”, con Al Kooper y Stephen Stills, discazo!!!), Jimmy Page, Pete Townshend de The Who, Jeff Beck, Peter Frampton, Ritchie Blackmore, John Fogerty, Carlos Santana, Ted Nugent, Angus Young, Henry Vestine, Steve Howe, Joe Walsh, B. B. King, Robert Johnson,  y tantos y tantos más que nos llevaría a un largo e interminable etcétera.

 

In Memoriam

Pero el caso que hoy nos ocupa es otra gran figura que por razones que nadie puede explicar, no ha recibido el justo reconocimiento a su trayectoria, a su técnica y destreza, y por sobe todo, por su calidad como músico y compositor. A este personaje aún se le recuerda con su clásica guitarra roja tapizada de papeles rojos, desplegando en el escenario potentes presentaciones con profundos sonidos que transitaban entre la fuerza del rock y las notas mas exquisitas del blues: Graham Alvin Barnes, o sencillamente Alvin Lee, alma, espíritu y esencia de uno de los grupos mas sobresalientes de los últimos años de la década de los 60, Ten Years After, y quien falleció el pasado 6 de marzo, en España. Tenía 68 años.

 

Del Star-Club a Woodstock

alvin_lee Alvin había iniciado su carrera como miembro del grupo The Jaybirds, tocando en clubes locales en su natal Inglaterra. Buscando nuevas y mayores audiencias, se traslada con su grupo para tocar en el Star-Club de Alemania, alcanzando una fama sin precedente, fama que le valió ser contratado para presentarse en  el “Windsor Jazz & Blues Festival” en 1967 ya como Ten Years After. Dos años después, Alvin y su grupo se trasladan a San Francisco para ofrecer una serie de presentaciones auspiciado por el promotor Bill Graham. Para entonces el grupo ha grabado cuatro álbumes, Ten Years After (1967), Undead (1968), Stonedhenge (1969), y Ssssh, también de 1969.

 

La espiral creativa e interpretativa los lleva a presentarse en el “Woodstock Music and Arts Fair” que se celebró del 15 al 17 de agosto de 1969, en Bethel, New York.  Este magno festival, que marca el fin de una era, el fin de una década, el final de la era de acuario, del peace and love y del sueño hippie, significa la consagración del grupo, y por supuesto un hito en la historia musical de Alvin Lee que lo sitúa entre los grandes líderes de la guitarra de todos los tiempos. La ejecución de “Goin’ home”, sigue siendo tan espectacular como legendaria. Y el hecho de formar parte del filme que recoge lo mejor de los tres días de música, no hace sino confirmar su status de leyenda y genio de la guitarra. Quizás para algunos muy lejos de lo que Hendrix y Clapton han significado para el rock, pero de que tenía lo suyo, quedó plasmado en el dcoumental.

 

Corolario

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   Mas de veinte álbumes componen la trayectoria musical de Alvin Lee, desde Ten Years After de 1967, hasta otros importantes trabajos, In Tenneessee (2004), que cuenta con el apoyo de Scotty Moore y D. J. Fontana y su último álbum, “Still on the road to freedom”, editado en 2012.

Con su legendaria presentación en el festival de festivales, Alvin Lee puso de manifiesto la preponderancia de la guitarra como la gran personificación del rock, y aunque vivió eclipsado por otras figuras, no deja de ser un grande de nuestros tiempos. Honor a quien honor merece. Y aquí lo recordamos precisamente con su presentación en Woodstock, nueve minutos y medio con una de las obras imprescindibles del rock, “Goin’ home”, que la disfruten.

Hasta la próxima Cronoscopía.

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