La muerte al final del camino 

Por: Cavalier L’Enfant

ManzarekEn 1967, el rock y su culto eran la forma más hermosa de vivir y de alcanzar la plenitud. Poco imaginaban que la música que convirtió a hombres comunes y corrientes en dioses, fueran también, con el paso del tiempo, la forma más hermosa de morir. Los muertos del rock, gloria terrenal para millones de fanáticos, jamás fueron el olvido de ese “más allá”.

En 1967, The Doors eran el primer aliento de vida del rock del futuro de la Unión Americana, y sus canciones ayudarían a cambiar el mundo musical del mundo.

 

Del amor y del odio

Nadie antes de los Doors habían dicho las cosas como ellos las dijeron, ni mucho menos se había hecho música tan incisiva como la que ellos hicieron. Por ello fueron los líderes de una nueva generación de desarraigados, intelectuales, poetas y entes  devotos de los círculos más sofisticados. Eran la carne viva del rock.

La gente es extraña cuando tú eres un extraño.

Los rostros son feos cuando tú estás solo.

Las mujeres parecen perversas cuando no te desean.

Las calles son incómodas cuando estás hundido,

cuando eres un extraño.

Surgen rostros de la lluvia cuando eres un extraño

Nadie recuerda tu nombre cuando eres un extraño…

Las primeras actuaciones de los Doors enmarcan lo que será la rápida evolución de la banda. No logran encontrar a un buen bajista, pero la calidad y virtuosismo de Ray Manzarek, suple esa ausencia con sus brillantes teclados; los poemas y carisma hacen resto.

A la muerte de Morrison, Manzarek junto con Densmore y Krieger continúan con el legado Doors grabando dos LP’s, “Other Voices” de 1971 y “Full Circle” de 1972, sin éxito. Aunque la música pertenecía a Ray y muchos textos habían sido escritos por Krieger, sin Jim y su carisma los Doors dejaron de ser un grupo influyente, hasta separarse en 1973.

Años mas tarde, Ray Manzarek editaría algunos excelentes álbumes, entre los cuales destacan, “The golden scarab” (1974) y “The whole thing started with rock & roll, now it’s out of control” (1975).

Amor, soledad, ansiedad…

 Aún queda un lugar adonde ir, aún queda un lugar adonde ir.

Déjame dormir toda la noche en la cocina de tu alma.

Calienta mi mente junto a su suave horno.

Si me dejas afuera nena,

iré dando tumbos por los bosques de neón.

   La muerte al final del camino

… la historia suele ser más justa y bondadosa con aquellos que la han dejado en la cumbre que con los que han muerto aferrándose a ella…

 Sabes que no sería verdad,

Sabes que yo mentiría,

Si te dijera,

Nena, no podemos llegar más alto,

Ven nena, enciende mi fuego.

Intenta hacer que la noche estalle…

 Descanse en paz, Ray Manzarek…

   Recordemos a Ray Manzarek con este clásico, Strange days.

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