Cronoscopía : El Intimismo

Por: Cavalier L’Enfant

Entre 1969 y 1972, la orientación musical tuvo como consecuencia la proliferación de músicos y grupos enmarcados en el rock duro, heavy rock, rock pesado, sonido fuerte y violento, masificación decibélica, visceral, demoníaca. Al menos así fue en los primeros años de la década de los años 70, la llamada época del cambio, los tiempos de los supergrupos y las nuevas tendencias.

Sin embargo, esta tendencia no sería el único estilo que supo definir el inicio de una nueva era. En contraparte, el folk y el folk-rock, surgiría como balanza y equilibrio, o que venía con un gran impulso y desarrollo desde mediados de los años 60, particularmente en la Unión Americana (en otra Cronoscopía hablaremos un poco del folk inglés, en especial de Donovan Leitch). Este genero musical formaría un importante y revitalizador frente del cual surgirían artistas clave para las nuevas generaciones, gracias a la belleza de sus canciones, armonizadas entre lírica y sonido, música y sentimiento. Este estilo fue conocido como movimiento intimista.

A pesar de su influencia y estética, el intimismo de los años 70 no fue un concepto globalizado. Para algunos sólo fue la música que se generaba en el sur de California; pero para otros, quizás con mayor especificidad, se trata de la natural evolución del folk-rock y country-rock de finales de los años 60 con una temática menos combativa y ácida.

En cualquier caso, el intimismo supo reflejar a la perfección las características de un sonido basado en la intimidad, en las voces puras, las guitarras acústicas, canciones apacibles, pero sobre todo, por su calidez, sencillez, calidad y buen gusto.

Intimistas

Dentro del gran bloque que representó el movimiento intimista de los albores de los setenta recordamos grandes voces y estilos: Joni Mitchel, la dama del folk canadiense, Carole King, suavidades blancas, Jackson Browne, el imaginativo, James Taylor, del suicidio al éxito, Melanie, la ternura folk, Kris Kristofferson, autor en el séptimo arte y por supuesto, Crosby, Stills, Nash y tiempo después, Young, quizás los más representativos de este género y una de las más mágicas formaciones de la historia de la música, pues más que un grupo, fue una soberbia asociación de talentos, que dominaron con su estilo country-rock la mitad de los años 70.

 

Herencia intimista

The Byrds   Es innegable que la procedencia de cada uno de ellos incidiría de forma clara y contundente en su obra personal. David Crosby, el menos autor, tuvo sus raíces en el grupo The Byrds; Stephen Stills, cuyos textos oscilaron de lo personal a lo cristalino y melódico, es herencia de Buffalo Springfield; Graham Nash, el más poético de los cuatro, representa la influencia de los Hollies ingleses y Neil Young, también de Buffalo Springfield, fue quizás el elemento más combativo y comprometido que supo utilizar a la música como vehículo de protesta. Por estas razones es difícil concebir a CSN&Y, como un grupo, y situar a unos sobre otros, un ejercicio inútil.

En total, la saga CSN&Y ha contribuido a la historia del rock con más de 50 trabajos, y con ellos, el intimismo alcanzó su nivel más relevante, convirtiendo a esta asociación en una leyenda y convergentes o divergentes han sido fundamentales en el devenir de las nuevas generaciones.

 Déjà Vu

   Recordemos a CSN&Y y el movimiento intimista con el clásico “Carry on”, escrito por Stephen Stills y que se incluye en el álbum “Déjà vu” de 1970.

 

… Una mañana me desperté

     y supe que te habías ido de verdad,

un nuevo día, un nuevo camino.

   y nuevos ojos para ver el alba.

Vete por tu camino, yo iré por el mío,

   y sigue adelante.

El cielo está clareando

   y la noche ya ha llorado bastante.

y el sol llega

   para suavizar al mundo.

Alégrate, alégrate, no tenemos más remedio

   que seguir adelante…

 

También les recomiendo “Cathedral”, tema de 1977 escrito por Graham Nash y que se incluye en el tercer álbum CSN, una canción que se dice habla sobre la desilusión y el verdadero significado del cristianismo, aunque también se cuenta que fue el resultado de un mal viaje de Nash (LSD) que terminó precisamente en la Catedral de Winchester:

… y un sentimiento muy dentro de mi dice

  que este no puede ser el lugar…

Hasta la próxima.

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